domingo, 29 de enero de 2012

Al menos, hasta que la luz se apague... cantaré una vez más

Oye mi canto, vuelve conmigo, Río de desesperaciones y deseos. Déjame volver a sumergirme en tus aguas, deja que mi piel se empape de ti una vez más. Permíteme volver a escuchar tu voz, a oír tus risas y tus llantos en las cascadas, no te alejes de nuevo e ilumina mi cielo nocturno con el reflejo de tu espejo. Daría lo intangible por poder dormir otra vez en el lento y calmado fluir de tus mareas, y ansío recuperar la apacibilidad que me inundaba al mismo tiempo que las gotas de agua acariciaban mi cuerpo. Déjame volver a saborear el dulzor de tus arroyos y besar de nuevo tu piel en la superficie de una cascada. Río, suplico que oigas mi llamada, que vuelvas en una tarde lluviosa transformado en el torrente en el que te conocí una vez y me concedas el hundirme una vez más en ti y ver la luna distorsionada por el continuo fluir de tu corriente. Quiero sonreír y que las burbujas de oxígeno acaricien mis labios antes de estallar en tu ir y venir. Río, torrente de mi vida, lago de mis deseos, déjame nadar en tus dulces aguas una vez más... déjame volver a ser tu ninfa.

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